Las Ferrari más lindas de la historia

El blogcito (y este escriba, of course) eligen los autos de Fórmula 1 más lindos construidos por Il Cavallino Rampante a lo largo de los 71 años de vida de la categoría.

Elegir las Ferrari más bellas de la historia no es una tarea fácil para nadie que le gusten los autos. Muchas quedarán afuera por una simple cuestión de espacio. No es una faena sencilla…

Algunas son más icónicas que otras debido a su diseño, a lo que ganaron y a quienes las manejaron. Por diversas razones los autos rosso corsa no pasan desapercibidos jamás. Ni siquiera los menos agraciados.

La mayor libertad en materia de diseño que hubo en la Fórmula 1 hasta principios de los 2000 hicieron que los autos elegidos sean todos de esas épocas. Hoy en día los diseñadores no pueden echar a volar su imaginación por las restricciones reglamentarias.

Esos tiempos de diseños maravillosos (y de creatividad) en la Fórmula 1 lamentablemente no volverán. Todo tiende en el futuro a que sean coches muy parecidos entre sí (casi como una monofórmula) con gran cantidad de piezas estandarizadas. Lo que vemos en la actualidad se va a ir profundizando. Mejor volvamos a las bellísimas Ferrari…

La fábrica de Maranello. De allí salieron las bellezas que ilustran la nota.

F93A

Corría 1993 y la situación en la Scuderia era desesperante. Había fracasado el proyecto con Alain Prost y el titulo obtenido por Jody Scheckter en 1979 se veía cada vez más borroso. Por ello diseñaron un auto para salir del paso mientras se esperaba la 645 que nunca vio la luz.

No tenía como acercarse a los Williams FW15C de El Profesor y de Damon Hill. Fue conducida por Jean Alesi y por Gerhard Berger. Era impulsada por un V12 a 65 grados que erogaba 745 CV con un ruido hermoso. La F93A era una belleza estética pero un fiasco como auto de carreras…

Jean Alesi al mando de la bonita F93A con una decoración fuera de lo común para Ferrari.

F310

Fue el primer Cavallino impulsado por un motor V10 que condujo Michael Schumacher en 1996. Este auto resultó ser el puntapié inicial que llevaría al equipo fundado por don Enzo Ferrari a conquistar todos los títulos desde la temporada 2000 hasta el 2004.

Schummy venció en tres oportunidades con esta F310: España, Bélgica e Italia. Equipaba un V10 de tres litros a 75 grados que mandaba 715 burros al eje trasero. Sus tomas de aire al costado recuerdan a un avión de combate. También fue manejada por Eddie Irvine.

El día de la presentación de Michael Schumacher y de la F310.

375 F1

José Froilán González ganó con este auto la primera carrera para la Scuderia en la categoría en Silverstone el 14 de julio de 1951. Montaba un V12 de 4.5 litros diseñado por Aurelio Lampredi.

También fue manejada por Alberto Ascari quien fue el primer bicampeón de la categoría en 1952 y 1953. Un bello auto muy emblemático para los aficionados argentinos.

La Ferrari 375 F1 de 1951.

412 T2

Este auto fue el último coche de Fórmula 1 en ganar una carrera montando un motor V12. Sucedió en Canadá 1995 cuando Jean Alesi la llevó al triunfo aprovechando un inconveniente eléctrico en el Benetton-Renault de Michael Schumacher.

El auto número 27 se quedó sin nafta en la vuelta de honor y Michael Schumacher hizo de chofer de Jean llevándolo a bordo de su Benetton.

El V12 que llevaba esta Ferrari era de 3 litros de cilindrada longitudinal a 75 grados. Y sonaba como los dioses además de ser una belleza. El compañero de equipo de Alesi fue el austríaco Gerhard Berger.

Jean Alesi durante el Gran Premio de Canadá 1995, el único GP que ganó la 412 T2.

F1-87/88C

1988 fue un año nefasto para la Scuderia. La F1-87/88C fue creada para pelear por el título frente a los Williams pero McLaren presentó su fabuloso MP4/4 con el cual sus pilotos, Ayrton Senna y Alain Prost, ganaron quince de las dieciséis carreras del campeonato

La restante fue ganada por Gerhard Berger en el Gran Premio de Italia seguido por su compañero Michelle Alboreto, días después del fallecimiento del gran Enzo.

Un auto nacido para ganar que resultó un fiasco y la muerte de Il Commendatore fueron demasiado para el equipo. Las horas más oscuras no se iban a ir tan fácilmente pese a la belleza de este auto que montaba un motor turbo V6 1.5 a 90 grados.

Gerhard Berger en el Gran Premio de Italia 1988, la única victoria de la F1-87/88C.

641

1990, la llegada de Alain Prost a la casa de Maranello revitalizó las esperanzas de conseguir un título por parte de los tifosi. Y El Profesor hizo de las suyas durante todo el año con un auto un tanto inferior al McLaren MP4/5B de Ayrton Senna. El sueño de conseguir el Campeonato de Pilotos terminó con el autazo del brasileño a Alain en Suzuka.

El V12 tenía una cilindrada de 3.5 litros a 65 grados con una potencia de 680 CV. Ganó seis carreras en total, cinco con Prost y una con el ingeniero aeroespacial Nigel Mansell. La victoria del piloto francés en Francia significó la victoria número cien para Ferrari en la Formula 1. Una belleza de auto.

Alain Prost a bordo de la 641, luego rebautizada como F90.

312 T2B

La serie 312 fue fabulosa. Y más desde que en 1976 le quitaron, por cuestiones reglamentarias para todos los autos, el famoso airbox que iba por detrás y por encima de de la cabeza de los pilotos. Allí resaltó mucho más su belleza. La T2B de 1977 fue aún más estilizada en su estética. Y las tomas de aire frontales, pintadas de blanco, fueron su sello distintivo.

En sus entrañas llevaba el V12 plano de tres litros que erogaba 500 CV. Niki Lauda ganó tres carreras (y el título de 1977) con ella y Carlos Reutemann se quedó con el Gran Premio de Brasil de ese año.

A fines de esa temporada apareció en el equipo Gilles Villeneuve para reemplazar al austríaco que había pegado un portazo y se marchaba a Brabham.

Carlos Reutemann exprimiendo al máximo a la bellísima 312 T2B.

126 C2

Otro auto icónico aunque no deja de vérselo como trágico. En la temporada 1982 las Ferrari tenían todo el potencial para llevarse ambos títulos pero los desgraciados accidentes de Gilles Villeneuve en Zolder y de Didier Pironi en Alemania cambiaron el panorama completamente.

Gilles dejó su vida en Bélgica y Didier su carrera dentro de la Fórmula 1 en Alemania. Así y todo el francés terminó a solo cinco puntos del campeón Keke Rosberg y la 126 C2 ganó la Copa de Constructores.

El motor era un V6 turbo de 1.6 litros a 120 grados con 580 CV. Ganó tres carreras y el coche también fue conducido por Patrick Tambay y por Mario Andretti. 1982 fue un año desastroso moral y deportivamente para Il Cavallino Rampante

Gilles Villeneuve a bordo de la 126 C2de 1982.

643

Este auto fue el causante del despido más famoso de todos los tiempos. En Italia, y más concretamente en Maranello, sólo escucharon esto: “Fue como conducir un camión horrible, no hay placer en absoluto”. Allí se terminaron las chances de Alain Prost de seguir en la casa italiana. Él hablaba sobre lo mal que trabajaban los amortiguadores y que volvía muy pesada la dirección del coche.

En Maranello no se andaron con chiquitas y tomaron medidas drásticas: chau picho. Nunca se te ocurra comparar una Ferrari con un camión… También fue manejada por Gianni Morbidelli. La 643 fue un auto hermoso desde lo estético pero horrible a la hora de sacar resultados.

La 643 de Jean Alesi.

156 F1 sharknose

Su peculiar trompa le valió el apodo de sharknose o nariz de tiburón. Phill Hill obtuvo tres victorias con ella y el campeonato de 1961. Las dos victorias restantes estuvieron a cargo de Wolfgang Von Trips (fallecido en el Gran Premio de Italia) y Giancarlo Baghetti. En ese año Ferrari también se llevó por primera vez la Copa de Constructores. Un auto con una estética realmente llamativa.

Wolfgang Von Trip en el Gran Premio de Holanda 1961.

Bonus track: 312 T3, la preferida de este blogcito

Y llegamos al final. Será por su livery tan original, será por su diseño, será porque la condujo Carlos Alberto Reutemann o será porque 1978 fue un año fantástico para el deporte argentino. Lo cierto es que este auto es el preferido de este escriba.

Ganó cuatro carreras (tres con el Lole y una con Gilles Villeneuve) y Carlos fue el único piloto que pudo intentar hacerles algo de oposición a los Lotus 79 de Mario Andretti y Ronnie Peterson. Un auto bellísimo que fue construido para ganar pero que se topó con la genial creación de Colin Chapman.

Carlos Reutemann a bordo de la 312 T3, el auto más bello de Fórmula 1 para este escriba.

Fotos: gentileza Scuderia Ferrari.

Gonzalo Ferrer

Periodista deportivo especializado en Fórmula 1. También disfruto del fútbol, rugby, básquet y tenis. Canalla y Serpiente. Rock, mucho rock.

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2 Respuestas

  1. ricardo dice:

    la 312 t3 y la 643 sol ls mas lindas

  1. 23 de octubre de 2021

    […] a encontrar todo tipo de autos: ganadores, perdedores, icónicos, bellos, llamativos y demás adjetivos calificativos que se te ocurran. Eso sí, todos te llenan los […]

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