¿Hacia donde va la Fórmula 1?

La máxima categoría del automovilismo mundial está explorando nuevas opciones en su afán de ganar nuevos seguidores. Y estas ideas van desde cambios tecnológicas hasta modificar la tradicional configuración de sus grandes premios. Todo ello hace que los viejos seguidores de la F1 pongan el grito en el cielo. ¿Es para tanto?

El Gran Circo siempre fue una categoría innovadora, el faro al que debía mirar el resto del deporte motor alrededor del orbe. Y todo eso lo logró con inteligencia, sacrificio e innovación. Por ello ver ciertas cosas un tanto traídas de los pelos para los estándares de la categoría es casi como un gancho al hígado para el público más veterano que sigue a la Fórmula 1 desde hace más de treinta años.

Porque por un lado la categoría busca atraer a un nuevo público pero por el otro lo hace mediante acciones como mínimo polémicas. Ya lograron instaurar las carreras sprint a modo experimental en algunos grandes premios y Stefano Domenicali fue más allá y hasta habla de un campeón tipo Grand Slam del tenis como si en el deporte blanco existiera dicho título aunque sea sólo de manera honorífica…

Las carreras sprint se están evaluando y ya se habla de un campeón de las mismas…

¿En serio?

Me temo que lo del título onda Grand Slam para quien acumule más puntos en las carreras sprint no es un chiste de mi parte sino que con esto se busca que más gente (sin importar si les gustan los autos y/o las competiciones de los mismos) siga a la Máxima.

Diversos estudios en el mundo hablan del decaimiento del interés por parte de las nuevas generaciones por los automóviles en general (es suficiente con que un coche los lleve del punto A al punto B sin importar el diseño o el motor) y por ello los popes de la FIA y Liberty Media están buscando medidas desesperadas para atraer público.

Esto es algo que está sucediendo con todos los deportes más populares como el fútbol en detrimento de los esports. Claro que la credibilidad de la Fórmula 1 viene siendo cuestionada hace rato por quienes superamos los cincuenta años de edad y pudimos ver otra categoría totalmente distinta.

Ahora hablan de parrillas invertidas, de ponerles un lastre a los autos ganadores (¿cuánto pesarían el W12 o el RB16 con esta “ingeniosa” solución?) y hasta de modificar los motores actuales sacándoles la MGU-H desde la temporada 2026, lo cual muestra a las claras el fracaso que fue la era híbrida para la categoría.

Los coches crecieron desmesuradamente en los últimos años por razones de seguridad y por ello se comenzó a cuestionar a circuitos tan emblemáticos como el callejero de Mónaco ya que es un trazado tortuoso para los pilotos actuales y su ímpetu.

Ross Brawn defiende los cambios que está tratando de implementar la Fórmula 1.

Si lo dice Alain…

La F1 tiene que seguir siendo un reto tecnológico. El mejor equipo tiene que ganar porque es el mejor. Si introdujeran la parrilla inversa creo que dejaría el deporte. Odio eso. Prefiero que domine un equipo porque han hecho el mejor trabajo. Soy tradicionalista.

Alain Prost, cuádruple campeón del mundo y uno de los mejores pilotos de la historia
El genial Alain Prost, alias El Profesor.

Cambiar el envase pero no el contenido

Es más barato desde todo punto de vista modificar los formatos de carreras con carreras sprint y parrillas invertidas antes que hacerlo con los reglamentos. En el 2022 entrará en vigencia una nueva normativa que se centra en cambios aerodinámicos con el regreso del efecto suelo pero manteniendo los motores actuales. Gatopardismo tecnológico, todo cambia para que nada cambie.

Porque si bien van a mejorar todos los autos de este modo y tendrán una cierta paridad aerodinámica en cuanto al downforce y al drag, quienes seguirán dominando serán Mercedes y Red Bull por la velocidad en recta ya que sus UP tienen más potencia que el resto. Y es difícil que Ferrari y Alpine puedan igualarlos de entrada sin olvidar que el desarrollo de los motores estará congelado.

Lo que la Fórmula 1 debería hacer es realizar menos encuestas a los aficionados y en cambio tener un reglamento más simple y claro que permita jugar nuevamente con el diseño (es casi imposible reconocer un auto de otro en la actualidad sin la decoración respectiva) además de terminar con las piezas estándar, desarrollar una nueva generación de motores y dejar que los pilotos peleen en pista. Los cambios que necesita la categoría no son menores pero el rumbo que va tomando la Fórmula 1 está matando a la gallina de los huevos de oro…

El halo llegó para quedarse.

Fotos: gentileza Mercedes AMG F1, Prensa Fórmula 1 y Red Bull Racing Honda.

Gonzalo Ferrer

Periodista deportivo especializado en Fórmula 1. También disfruto del fútbol, rugby, básquet y tenis. Canalla y Serpiente. Rock, mucho rock.

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