Sigue la novela en Maranello

A veces me pregunto si este blogcito es el house organ de la Scuderia Ferrari en la Argentina por la cantidad de notas dedicadas a ellos pero luego recuerdo que a los tanos les encanta vivir en conflicto y viendo fantasmas donde no los hay y se me pasa. El equipo de Maranello venía teniendo una discreta y desastrosa temporada ya que, a inicios del año, todos creían que Sebastian Vettel iba a pelear por el campeonato contra Lewis Hamilton pero nada de eso ocurrió (las razones de tamaño desengaño son estas: https://www.formulaunoblog.com.ar/2019/08/el-estrepitoso-fracaso-de-la-ferrari.html) y los nervios se apoderaron de la Scuderia, la prensa italiana y los tifosi que veían carrera tras carrera salir victoriosas a las flechas de plata sin que Vettel y Charles Leclerc pudieran hacer algo más allá de Canadá (la sanción a Sebastian fue una payasada) y Bahréin donde la MGU-K de Leclerc privó a los italianos de la victoria. Poco, muy poco para el equipo que es la piedra angular de la Fórmula 1 ya que participa ininterrumpidamente desde 1950 ganando doscientas treinta y cinco carreras, dieciséis campeonatos de constructores y quince de pilotos. Estos números meten miedo a cualquier persona que los lea y los deberían tener presente Mattia Binotto y compañía para que no olviden el lugar de privilegio en que están. Volviendo a la actualidad, después del receso por las vacaciones de verano europeas, los autos rosso corsa comenzaron a volar en las pistas de Spa-Francorchampas y Monza, donde Leclerc ganó las primeras dos carreras de su historial y luego fueron a Singapur, donde gracias a un nuevo paquete aerodinámico que incluyó un alerón delantero desarrollado desde cero, Sebastian Vettel se llevó una impensada victoria para el resto del paddock ya que todos creían que a partir de este gran premio las Ferrari volverían a la normalidad y a los padecimientos sufridos a lo largo del año. De las dieciséis carreras disputadas este año, Ferrari tuvo un buen desempeño en cinco y ganó solamente tres pero fueron suficientes para que se arme un lío fenomenal en Maranello entre sus dos pilotos y tampoco ayudaron la actitud timorata de Mattia Binotto, las  órdenes de equipos fueron muy confusas en Rusia y el undercut para devolverle la posición a Charles fue un mamarracho que ayudó a caldear los ánimos de Seb y Charles. El abandono de Sebastian vino como anillo al dedo porque sino las cosas terminaban mal en Sochi.
 Es evidente que la relación entre ellos se resquebrajó y que nada se puede hacer por mejorarla ya que Charles fue ungido como el piloto preferido de Binotto en detrimento de Vettel que pareciera tener su futuro en Red Bull por más que todos los involucrados lo nieguen y su reemplazante sería, nada más ni nada menos, el australiano Daniel Ricciardo que se encuentra a disgusto en Renault por los pobres resultados obtenidos durante el presente año. La hoguera de las vanidades en versión italiana y para todos los gustos, perdón don Enzo…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.