¿Por qué amamos Spa-Francorchamps?

El circuito de Spa-Francorchamps es uno de los preferidos por la afición y los pilotos más allá del papelonazo ocurrido este año. ¿Qué tiene este trazado que lo vuelve tan especial?

Antes que nada hay que decir que Spa es un circuito old school más allá de las modificaciones recibidas a lo largo de los años y que redujeron su longitud prácticamente a la mitad pero no su encanto. Sigue siendo un trazado muy técnico para los pilotos y son pocos los que se animan a pasar Eau Rouge y Raidillon a fondo.

Rectas y curvas veloces sin esas vías de escape tan burdas como las que usan los nuevos circuitos en medio de bosques y colinas con autos bordeando los 240 kilómetros de velocidad promedio con tramos en los cuales llegan a unos 330 KPH son un espectáculo único difícil de olvidar. No hay que olvidar que algunos genios quieren hacer algo (retocar o directamente eliminar) Eau Rouge y Raidillon. Sería bochornoso que algo así suceda en la Fórmula 1.

Una vista general del circuito desde el aire

Una belleza enclavada en las Ardenas

Este trazado es el contraste de Mónaco, un circuito callejero con otras características que también lo hacen encantador. Sumergido en medio de la región de las Ardenas, con colinas alrededor del mismo que no superan los 600 metros de altura y rodeado de un frondoso bosque, Spa-Francorchamps es una delicia para los ojos.

Y Spa sabe regalarnos carreras inolvidables como pocos circuitos. Tal vez la más famosa fue la edición de 1998 cuando ganaron los Jordan con Damon Hill y Ralf Schumacher. Ese día se produjo la cuestionada maniobra de David Coulthard sobre Michael Schumacher cuando el piloto escocés redujo su velocidad pero no se corrió para que el alemán pase.

Eau Rouge y Raidillon siguiendo el sentido de marcha del circuito.

¿El clima y la extensión lo hace tan atractivo?

Su extensión nos lleva a otro de sus atributos encantadores, el clima. Puede llover torrencialmente en algunas zonas del dibujo y en otras habrá un sol radiante que complicará todas las estrategias posibles. El clima no siempre es predecible en Spa-Francorchamps y se transforma en un dolor de cabeza para los equipos. No en vano el genial Eddie Jordan le pagaba a un lugareño para que le avise como estaba el clima en la otra parte del circuito…

Otro de los elementos que la convierte en una de las carreras más esperadas del año es que allí se reanuda el campeonato luego de las vacaciones de verano que se toma la Fórmula 1 durante el mes de agosto. Estar cuatro semanas sin grandes premios es muy difícil de llevar para los amantes de la categoría.

El bochorno sucedido este año no empaña para nada la imagen que tiene este circuito, uno de los mejores del calendario de la Fórmula. Ojalá sigamos teniendo la cita anual en Spa que tanto nos merecemos

Vista desde Raidillon.

Fotos: gentileza Mercedes AMG F1 y Prensa Fórmula 1.

Gonzalo Ferrer

Periodista deportivo especializado en Fórmula 1. También disfruto del fútbol, rugby, básquet y tenis. Canalla y Serpiente. Rock, mucho rock.

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