El halo evitó una tragedia (y no es la primera vez)

La peculiar pieza en forma de Y llegó a la Fórmula 1 para quedarse. En el incidente entre Max Verstappen y Lewis Hamilton fue decisivo para que no ocurra una tragedia tal como pasó también con Romain Grosjean. Podemos discutir su estética pero no su funcionalidad y eficacia.

Su polémica implementación para la temporada 2018 trajo aparejadas muchísimas discusiones al respecto. Hubo dos bandos bien diferenciados ya sea a favor o en contra con diferentes argumentos. Y los mismos se centraron mayormente en su estética.

Sí, es increíble pero los aficionados discutían eso y no su eficacia. Claro que luego de los accidentes de Charles Leclerc en Spa-Francorchamps, de Carlos Sainz en Mugello y Romain Grosjean en el Circuito Internacional de Baréin y de Lewis Hamilton en Monza tales cuestionamientos iniciales quedaron en offside

En todos los casos pudo ser una tragedia pero su correcto funcionamiento impidió que el público tenga que lamentar dos nuevas y absurdas muertes en la Fórmula 1. Demasiado es cargar sobre las espaldas aún con las muertes de Roland Ratzenberger y Ayrton Senna en 1994 y de Jules Bianchi en 2015 luego de agonizar durante meses.

Carlos Reutemann a bordo de la Ferrari 312 T2B de 1977 con nulas medidas de seguridad para la cabeza del piloto.

Una gran idea

La FIA buscó durante muchos años una solución a la protección del cockpit de los autos y de la cabeza de los pilotos. El primer halo fue diseñado por el ingeniero y periodista Giorgio Piola. Y luego del fatal accidente de Jules Bianchi durante el Gran Premio de Japón 2014 los estudios se aceleraron para terminar incorporando al adminículo para la temporada 2018 de la Fórmula 1.

Y enseguida se comenzó a ver el gran acierto de incorporarlo a la Máxima ya que Charles Leclerc fue el primer piloto en salvar su vida gracias al halo en el Gran Premio de Bélgica 2018, luego fue el turno de Carlos Sainz en el Gran Premio de la Toscana 2020 y sobre el final de ese año llegó el accidente más impactante en mucho tiempo para la categoría, el de Romain Grosjean durante el Gran Premio de Baréin cuando su auto atravesó un guardrail a 200 KPH y el auto se partió en dos y se incendió.

El francés se salvó de morir decapitado porque la pieza construida en titanio resistió bien la embestida. La vida del galés Tom Pryce se pudo haber salvado en 1977 cuando el matafuegos de un comisario de pista impactó en su cara y le provocó la muerte instantánea. Y ahora fue el turno de Lewis para salvar su vida.

El halo salvó a Charles Leclerc en el 2018.

Nuestro podcast

Así quedó el Haas de Romain Grosjean en Baréin 2020. Sobran las palabras…

El pensamiento de Hamilton en 2016

“Cuando me meto en el coche sé que hay cierto riesgo. La seguridad es un problema muy, muy importante, pero hay riesgos que tomamos y debemos decidir cuánto asumimos, yo pilotaría sin él y tomaría el riesgo”.

Lewis Hamilton y sus dudas sobre el halo en 2016
Lewis Hamilton no creía demasiado en el halo hasta su incidente con Max en Monza…

Lewis volvió a nacer

Así decimos en Argentina cuando alguien sobrevive a un accidente o a un hecho fortuito que puso su vida en peligro. La Fórmula 1 en general es un deporte de gran riesgo minimizado por la tecnología existente y los protocolos vigentes hoy en día en la cual aparece en todo momento el afán por ganar siempre. Lo cual es absolutamente lógico. Y esas ganas de triunfar es lo que está llevando a Max Verstappen y a Lewis Hamilton a sostener una batalla más que interesante por el Campeonato de Pilotos 2021.

Tanto Max como Lewis hicieron una parada espantosa en boxes (11 segundos para el neerlandés y 4 para el heptacampeón) y por ello se encontraron a la salida de boxes en la vuelta 26. Fueron a la par unos metros y encararon la Variante del Rettifilo pegados uno con otro. Max iba por afuera y Lewis por adentro barriendo la pista hasta que en la curva 2 el RB16B tocó las bananas disuasorias (una porquería de invento) y se elevó por los aires girando de cola cayendo sobre el cockpit del oriundo de Stevenage.

Y allí entró en acción el halo porque si bien la rueda trasera derecha del auto de Max rozó el casco de Lewis por una fracción de segundo lo cierto es que el cuestionado adminículo cumplió su tarea porque cortó la parte baja del RB16 y este siguió con el movimiento dictado por la inercia. En el inicio de la carrera también se habían encontrado pero en esa ocasión Lewis dejó pasar al piloto de Red Bull…

Lo cierto es que el halo cumplió con su cometido más allá de lo impactante de las imágenes que se viralizaron en todas las redes sociales. Idolatrado por las mayorías y cuestionado por cuestiones estéticas por algunas minorías el halo llegó para quedarse y para seguir salvando vidas. Y bienvenido sea.

Final de carrera para ambos.

Fotos: gentileza Artes Max, Mercedes AMG F1, Prensa Fórmula 1 y Red Bull Racing Honda.

Gonzalo Ferrer

Periodista deportivo especializado en Fórmula 1. También disfruto del fútbol, rugby, básquet y tenis. Canalla y Serpiente. Rock, mucho rock.

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2 Respuestas

  1. 3 de noviembre de 2021

    […] en juego, no puedo excluir que se toquen. No es una cosa que pueda controlarse. Basta ver lo que sucedió en Monza: Max sabía que Lewis era más rápido y que le adelantaría, así que la mejor forma de evitarlo […]

  2. 14 de noviembre de 2021

    […] Azerbaiyán se le reventó el neumático trasero izquierdo mientras que en Silverstone y en Monza abandonó luego de los polémicos toques con Lewis Hamilton. Aquí se explica el porqué no pudo […]

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